Llevas un rato mirando agendas digitales porque has decidido por fin darle una oportunidad a la planificación digital. Has encontrado un modelo que te gusta pero ves que existe en dos versiones y te surge la duda: ¿con fecha o sin fecha?
Ninguna de las dos es mejor que la otra. Depende de cómo planificas y de lo que necesites. En este post te cuento en qué se diferencian para que puedas decidir sin dar palos de ciego.
Qué es una agenda digital con fecha
Una agenda digital con fecha tiene los días ya incluidos en las páginas mensuales, semanales y diarias. Las hay tanto que empiezan en enero como en septiembre.
La ventaja más clara es que abres la agenda y está lista para usar. No tienes que escribir nada antes de empezar a planificar. Eso reduce la fricción y hace que sea más fácil coger el hábito, especialmente si estás empezando con la planificación digital.
El inconveniente es también evidente: caducan y tienes que comprar una nueva cada año. Porque sí, las agendas digitales en PDF se diseñan año a año igual que las de papel, no son apps que se van actualizando año tras año y por tanto con la compra de una agenda no se pueden incluir actualizaciones de fechas infinitas.
Además, si decides empezar a planificarte pasados unos meses del inicio del año, o hay un tiempo en el que no planificas por cualquier motivo, esos meses se quedarán sin uso en tu agenda y puedes sentir que estás “desperdiciando” páginas.
Qué es una agenda digital sin fecha
Una agenda digital sin fecha tiene la misma estructura que una con fecha pero los días no vienen escritos, tienes que escribirlos tú con tu app de notas y tu lápiz digital. Incluyen links desde todas las páginas a las páginas diarias pero desde un menú superior, no pulsando directamente desde el recuadro del día del calendario mensual o semana.
Esto tiene un par de consecuencias prácticas importantes.
La primera: puedes empezar cuando quieras, sin sentirte fuera de tiempo. Da igual que sea enero o septiembre. Los meses anteriores que no has usado puedes usarlos el próximo año si quieres.
La segunda: puedes usarla año tras año. Compras la agenda una vez y te dura para siempre. Si al poco de comprarla no eres capaz de mantener la constancia, no pasa nada porque siempre la tendrás ahí para cuando decidas volver a intentarlo. Esto también la hace más económica a largo plazo.
El inconveniente más frecuente que mencionan quienes la usan: tienes que escribir los días tú misma. En los meses en que tu motivación está alta, eso puede ser incluso un ritual agradable. En los meses en que estás más justa de tiempo o de energía, puede convertirse en una tarea que pospones y que acaba siendo la excusa para no usar la agenda.
Diferencias de un vistazo
|
Con fecha |
Sin fecha |
|
|---|---|---|
|
Configuración inicial |
Ninguna |
Escribir días cada mes |
|
Duración |
Un año |
Ilimitada |
|
Coste a largo plazo |
Una compra al año |
Una sola compra |
|
Flexibilidad temporal |
Fija al año en curso |
Total |
|
Ideal si... |
Quieres empezar sin fricción |
Prefieres no renovar cada año |
|
Riesgo principal |
Si decides empezar a planificarte tarde solo usarás unos meses. |
Procrastinar la configuración |
¿Cuál te conviene más?
Elige una agenda digital con fecha si:
-
Estás empezando con la planificación digital y quieres que todo esté listo para usar desde el primer día.
-
Sabes que si tienes que preparar algo antes de empezar, es probable que lo postergues.
-
Prefieres que la agenda refleje exactamente el año en curso, con su estructura semanal correcta y sin trabajo previo.
Elige una agenda digital sin fecha si:
-
Ya tienes experiencia con agendas digitales y no te importa configurar las páginas mensualmente, incluso es algo que te relaja y te permite explorar tu creatividad haciendo cada mes diferente.
-
Empiezas a planificarte en un momento del año que no es enero y no quieres pagar por meses que no vas a usar.
-
Prefieres comprar una vez y no pensar en renovarla cada año.
-
Tu planificación es irregular, hay semanas en que la usas mucho y periodos en que no, y no quieres que las fechas ya establecidas te generen presión.
Si todavía tienes dudas, hay una pregunta que suele ayudar bastante: ¿en el pasado has abandonado agendas físicas o digitales a mitad de año y te ha generado culpa o sensación de fracaso? Si la respuesta es sí, la agenda sin fecha probablemente se adapte mejor a tu ritmo. Si lo que suele pasarte es que empiezas con buenas intenciones pero necesitas todo listo para arrancar, elige una con fecha.
Una nota sobre la orientación
Tanto las agendas con fecha como las sin fecha existen en orientación horizontal y vertical. Esto es una decisión independiente a la de fecha/sin fecha, pero conviene tenerla clara antes de comprar porque afecta a cómo ves y usas la agenda en tu iPad o tablet. Si no tienes claro cuál es tu formato, puedes leer este post sobre cómo elegir entre agenda digital horizontal o vertical.
Si ya tienes claro qué tipo de agenda buscas, aquí tienes las opciones de BY INMA:
-
Agendas digitales con fecha (versión anual enero-diciembre)
- Agendas digitales con fecha (versión año académico septiembre-agosto)
-
Agendas digitales sin fecha